El amplio historial delictivo del ultra del Betis que agredió a un hombre en Bilbao

Tiene antecedentes por diversas agresiones violentas, tráfico de drogas, incumplimiento de una orden de alejamiento, y sin embargo continúa libre y dando golpizas en los lugares donde juega el Real Betis como visitante.

Se trata de Manuel Herrera, exlíder de los Supporters Gol Sur (SGS), grupo ultra vinculado a la extrema derecha española, que defiende una ideología racista y homófoba. Los SGS ocuparán la nueva grada de animación de Gol Sur que el Real Betis viene construyendo en el Benito Villamarín.

Aunque Herrera tiene un largo historial de delitos, continúa actuando impunemente ante la pasividad de la justicia. Ha sido detenido varias veces por peleas y agresiones. Hace dos años fue acusado de agredir a una persona en el Puerto de Santa María (Cádiz) al tratar de cobrarle una deuda.

Antes de su agresión en Bilbao, su última agresión denunciada había sido en noviembre de 2016 cuando golpeó brutalmente a un joven en el centro de Sevilla al confundirlo con un homosexual, aunque la víctima confirmó luego que no lo era. En ese entonces fue detenido bajo la acusación de homicidio en grado de tentativa. Estuvo en prisión poco más de dos meses, pagó una fianza y salió con una orden de alejamiento que le impedía acercarse a la ciudad de Sevilla.

A pesar de ello, a principios de marzo de 2017 fue a divertirse en una discoteca de la capital hispalense. En un control rutinario de la Policía, su vehículo fue detenido pero el ultra del Betis huyó del lugar atropellando la motocicleta de un agente y haciéndolo caer al suelo, aunque salió ileso.

La Policía entonces emprendió la persecución del individuo desde Sevilla hasta Benacazón, en su huida estuvo a punto de provocar varios accidentes hasta que finalmente tomó un camino rural y despistó a los agentes que lo perseguían.

Días después de evadir a la Policía, y estando bajo orden de captura, se exhibió a través de las redes sociales, en un vídeo donde unas mujeres le estaban extrayendo una bala del hombro, presumiblemente fruto de un tiroteo entre bandas de narcotraficantes rivales.

El 18 de marzo fue detenido en un bar de Matalascañas donde estaba viendo el partido entre el Betis y el Osasuna. Debido a su peligrosidad, hasta 30 agentes acudieron al lugar para su arresto.

Manuel Herrera, no estuvo ni un mes en prisión. Al salir, lo primero que ha hecho es viajar a Bilbao donde jugaría el Real Betis contra el Athletic y grabarse en otra violenta agresión a un hombre en el centro de la ciudad, golpeado simplemente por su aspecto físico.

La Policía vasca detuvo a Herrera pero ante la negativa de la víctima a denunciarlo por temor a represalias, volvió a ponerlo en libertad. En un presunto audio, el ultra bético se jacta de haber sido felicitado por la Policía por su agresión, “la Ertzaintza me ha felicitado por tenerlos bien puestos”, ha dicho. Sin embargo, ante las protestas de la ciudadanía, la Ertzaintza decidió actuar de oficio abriendo una investigación por un delito de trato denigrante.

A pesar de todo, este violento individuo continúa libre y burlándose de la justicia y no sería raro que vuelva a huir o a agredir a cualquier ciudadano por la calle, pues considera que tiene impunidad para realizar estos actos.

El Real Betis ha condenado enérgicamente la agresión, ha asegurado que el agresor no es abonado del club y ha dicho que esas acciones no representan a la afición verdiblanca.

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